Aprovechando el fin del año y anunciándolo previamente sutilmente llego al final de esta andadura. No sé si termina por siempre mi etapa blogueril pero este espacio creo que me ha dado todo lo que yo necesitaba y yo a él todo lo que he querido dar.
Quiero despedirme de todos aquellos que de una forma activa o pasiva en algún momento han sido partícipes de esto. Saco un balance totalmente positivo de todo este tiempo. He desnudado sentimientos intentando ante todo ser una persona consecuente con lo que piensa y siente. Humana ante todo y errante también.
Cuando empecé con esto mi situación era completamente distinta a la actual y releyendo posts aprecio toda la evolución. Hay una frase que me he dicho en muchas ocasiones ;“Queda totalmente prohibido llorar sin aprender”. Por fin lo empecé a aplicar!!
Me voy aprovechando un gran cambio en mi vida, con objetivos claros, porque servidora aquí o allá seguirá esforzándose por buscar o mantener la felicidad. Por lograr sueños y encontrar nuevas metas en el camino.
Ahora que por fin encontré la calma, me voy con ella de viaje, siendo enteramente consciente que lo que principalmente pretendo es apartar de mi lado lo amargo, lo negativo, los conflictos banales, dice Carmen Laforet que “ Hay una buena cantidad de nada en la vida y hay que saber dejarla atrás”.
Pues eso, como he dicho veces anteriores, el pasado es pasado si no se llamaría presente y el futuro cuando se intenta adivinar agobia. Así que me quedo en el hoy, viviendo al día.
Suerte a todos, los que no estén conformes con lo que tienen, que luchen por cambiarlo, porque difícilmente haciendo lo de siempre se consiguen cosas distintas. Mentir a los demás para convencerse uno mismo es una pérdida de tiempo y compadecerse de uno mismo impide ver las cosas con claridad.
Un beso,
AIRAM
viernes, 31 de diciembre de 2010
miércoles, 22 de diciembre de 2010
Finiquitando
En unas horas habrá gente celebrando los millones ganados. Habrá gente pensando que un año mas la suerte ha pasado de largo.
Con una pequeña participación no pretendo reducir mi suerte a las probabilidades de un sorteo. He comentado anteriormente que la Navidad no me crea gran entusiasmo. Pero empiezo el año con nuevos proyectos y nueva localización.
Debo reconocer y reconozco que en ocasiones siento un nudo y el miedo de la incertidumbre y de saber lo que me espera. Es el mismo miedo que en veces anteriores me paralizaba y me decía que no siguiese. Pero eso es justo lo contrario a lo que haré.
Una puerta lleva a otra, un camino a otro caminar. He aprendido que la mejor manera de enfrentarse a un miedo es plantándole cara y que para saborear una victoria a veces se cata antes la derrota.
Me he dado cuenta con el paso del tiempo y de las cosas que me han sucedido que el cuerpo o nuestra mente aprende a reaccionar de una manera determinada frente a distintas situaciones. Estos días con todo el cambio por delante, he vuelto a repetir sensaciones asociadas a vivencias anteriores. Pero si algo he aprendido, es que podemos desasociar. Se puede desaprender, romper con la conducta y modificarlo.
Así que entre nostalgias, incógnitas e ilusión me encuentro en estos últimos días del 2010 que para mi finiquita con un balante totalmente POSITIVO.
Con una pequeña participación no pretendo reducir mi suerte a las probabilidades de un sorteo. He comentado anteriormente que la Navidad no me crea gran entusiasmo. Pero empiezo el año con nuevos proyectos y nueva localización.
Debo reconocer y reconozco que en ocasiones siento un nudo y el miedo de la incertidumbre y de saber lo que me espera. Es el mismo miedo que en veces anteriores me paralizaba y me decía que no siguiese. Pero eso es justo lo contrario a lo que haré.
Una puerta lleva a otra, un camino a otro caminar. He aprendido que la mejor manera de enfrentarse a un miedo es plantándole cara y que para saborear una victoria a veces se cata antes la derrota.
Me he dado cuenta con el paso del tiempo y de las cosas que me han sucedido que el cuerpo o nuestra mente aprende a reaccionar de una manera determinada frente a distintas situaciones. Estos días con todo el cambio por delante, he vuelto a repetir sensaciones asociadas a vivencias anteriores. Pero si algo he aprendido, es que podemos desasociar. Se puede desaprender, romper con la conducta y modificarlo.
Así que entre nostalgias, incógnitas e ilusión me encuentro en estos últimos días del 2010 que para mi finiquita con un balante totalmente POSITIVO.
viernes, 3 de diciembre de 2010
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

