En unas horas habrá gente celebrando los millones ganados. Habrá gente pensando que un año mas la suerte ha pasado de largo.
Con una pequeña participación no pretendo reducir mi suerte a las probabilidades de un sorteo. He comentado anteriormente que la Navidad no me crea gran entusiasmo. Pero empiezo el año con nuevos proyectos y nueva localización.
Debo reconocer y reconozco que en ocasiones siento un nudo y el miedo de la incertidumbre y de saber lo que me espera. Es el mismo miedo que en veces anteriores me paralizaba y me decía que no siguiese. Pero eso es justo lo contrario a lo que haré.
Una puerta lleva a otra, un camino a otro caminar. He aprendido que la mejor manera de enfrentarse a un miedo es plantándole cara y que para saborear una victoria a veces se cata antes la derrota.
Me he dado cuenta con el paso del tiempo y de las cosas que me han sucedido que el cuerpo o nuestra mente aprende a reaccionar de una manera determinada frente a distintas situaciones. Estos días con todo el cambio por delante, he vuelto a repetir sensaciones asociadas a vivencias anteriores. Pero si algo he aprendido, es que podemos desasociar. Se puede desaprender, romper con la conducta y modificarlo.
Así que entre nostalgias, incógnitas e ilusión me encuentro en estos últimos días del 2010 que para mi finiquita con un balante totalmente POSITIVO.
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1 supineces:
Esa es mi txula!
Ya puedes abrir las puertas que sean, que yo estaré al otro lado!
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