Creo que no se puede echar de menos a quién se empezó a echar de más. Los momentos. Hay momentos para todo y todos. Hay momentos en los que uno quiere ser libre y otro quiere sentar la cabeza y escribir con tinta permanente. Lo permanente creo que es algo sobrestimado e impredecible. No comparto el recurrir al pasado para encontrar la estabilidad perdida cuando otros tienen sentimientos grabados en la piel. Sin embargo a veces se deja entrar al espíritu de la nostalgia y tratamos de ser aquello que nunca se fue. Puede que en un momento futuro existan posibilidades, pero sólo vivir para ello implica estar perdiendo este bonito tiempo.
Alucino con cierto apego a lo material que no permite evolucionar. También lo hago con la incapacidad de cortar lazos creando marañas. No me gusta el que se queja de aquello a lo que no pone remedio, ni entiendo que se pretenda conseguir resultados distintos haciendo siempre lo mismo.
Lo que no me hace feliz prolongado en el tiempo me hace doblemente infeliz.
Aunque sea tu amiga, no voy a aplaudirte la conformidad, el basiquismo. Tal vez estás esperando a que cambien los tiempos, los momentos. Tal vez deberías salir a cambiarlos.
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1 supineces:
plas plas plas
dicen que el movimiento se demuestra andando...
prinsesa!
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