Y vuelvo a lo de la que las cosas a veces se ponen de acuerdo para llamar a la puerta en el mismo día y casi a la misma hora.
Siempre la duda, el miedo a equivocarse, las decisiones. Si uno se plantea el día a día y no piensa más allá de pasado mañana las cosas resultan más sencillas. Pero en nuestro afán de controlar todo, de intentar saber lo que va a pasar terminamos en medio de un bucle con varios casos dónde elegir.
Pros y contras. Razón frente a sentimiento, presentimiento. Supongo que es mejor equivocarse por hacer algo que quedarse con la duda eterna.
Y ahí estoy, de la nada a lo todo en cuestión de horas. Centrifugándome los sesos por minutos, sabiendo lo que voy a hacer, pero con el nerviosismo del que salta sin saber muy bien cual es la profundidad. Eso si, agua siempre hay y con el tiempo una aprende eso de lanzarse con estilo.
Gracias asesoras ;
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1 supineces:
En mi opinión siempre es mejor actuar, decidir, que quedarse quieta.
Aunque a veces, también es importante contar hasta diez, tener paciencia y esperar a ver si el viento cambia.
Lo que siempre debe prevalecer es luchar por lo que se quiere y espantar a dentelladas el miedo.
Es éste el que no nos deja vivir ni ser nosotras mismas.
Ánimo y recuerda que siempre, decidas lo que decidas, es tu decisión y es tu vida. Tú vida la vives sólo tú.
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