Abril es un mes lleno de cumpleaños para mi. Hace unos días me quedé rayada porque me faltaba alguien por felicitar y resultaste ser tu.
Ahora no nos felicitamos, ni hablamos, ni sabemos de nuestras vidas. Y es algo que con el tiempo una aprende que las distancia no las determinan los kilómetros sino las personas, en este caso tu y yo. Pero aún así, me acordé de ti. Te mando mi derroche de melancolía allí donde estés.
No olvidaré que estuviste en mi vida.
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2 supineces:
ai esta canción...
Y enlazando con el post anterior, no olvidar el pasado, porque fue de lo que aprendimos, si no ¿quién seríamos?
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